No sé si alguien ha sentido lo que yo, pero por si acaso no lo he contado, no quiero que me tachen de víctima o exagerada, pues todos tenemos problemas. Estoy segura de que todos hemos actuado alguna vez, pero dudo que os hayáis tenido que inventar una vida, una personalidad y una actitud… Miro a mi alrededor y veo miles de personas, pero son todas iguales, una gran masa controlada por un sistema… Casi no encuentro diferencias, no me quedo con sus caras y no las entiendo, me he esforzado por hacerlo pero no dejan de sorprenderme.
Son una marea de clones… Todos programados y cortados por el mismo patrón, son como ganado… Si alguien se sale de los cánones es inmediatamente rechazado y cazado por el pastor, yo los considero valientes pero jamás volveré a intentar ser como ellos… He preferido fingir, fingir todas esas risas, evitar las miradas de desinterés y callarme todas esas opiniones que para nada serían aceptadas… He decidido ser un borrego más por miedo, miedo a lo que pasará, a que se me tache de enferma, loca o dramática.
Debe haber más por ahí como yo, más que odien en lo que se han convertido, más que lo estén disconformes con todo, más que no vayan a ser comprendidas, más que viven en un mundo de juguetes, más con un veneno en la mente, más mascaras, más como yo… como yo, como yo.
A primera vista esto no parece una gran idea, nada nuevo… La diferencia es que esto es la verdad, de verdad estoy sola, de verdad soy varias personas, de verdad existo, de verdad me voy a pronunciar…
Que chorrada, “otro más que quiere sentirse especial”, pues seguramente sea eso, un mero intento de llamar la atención, un pulso a mi mente retorcida, un intento de aliviar mi dolor, un intento de desahogarme, un intento de salvarme por última vez antes de acabar con todo, pues no sé cuánto resistiré en mi condición.
Me duele, me duele, me duele y no lo quiero contar, pero te voy a dar un pasaje a mi mente, sé que no me pasa nada, no me pasa nada, no me pasa nada… Eso es lo que me repito cuando me miro en el espejo mientras salen gotas de mis ojos, porque yo ya no siento lo que tú, mi alegría se fue junto con la inocencia de una niña de cinco años, justo cuando me di cuenta de mi realidad.
Esta es mi presentación, algo pasable o tal vez irreal, como yo, pero te advierto que no soy tan fácil de tragar, así que ándate con ojo si vas a continuar leyendo, por qué no quiero ser tu entretenimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario